· 6 min de lectura · Por Grover Cordova
21 pisos por las escaleras: la historia del origen de Rust
Un ascensor averiado, un programador cansado y un proyecto personal. Así nació Rust, y por qué terminó sin recolector de basura.
Es 2006. Graydon Hoare tiene 29 años, trabaja como programador en Mozilla y vive en Vancouver. Al volver a su apartamento encuentra el ascensor fuera de servicio. Su software se ha colgado, y no es la primera vez.
Vive en el piso 21.
Mientras sube, según contó MIT Technology Review, piensa que es ridículo que quienes trabajan con computadoras no puedan hacer un ascensor que funcione sin colgarse. Y sabe por dónde suele venir el problema: muchas de esas caídas nacen en cómo un programa usa la memoria.
Software como ese suele estar escrito en lenguajes como C o C++, que permiten crear código pequeño y rápido, pero también facilitan esos errores. Podría haberse quedado en una queja. Hoare hizo otra cosa: abrió su portátil y empezó a diseñar un lenguaje que permitiera escribir código pequeño y rápido sin esos fallos.
Un proyecto personal
Durante tres años, Rust fue un proyecto paralelo. El nombre tampoco salió de un comité. Viene de un grupo de hongos, las royas, que a Hoare le parecían sobrediseñados para sobrevivir. En el fondo, era una declaración de intenciones.
Mozilla apuesta por él
En 2009, Mozilla decidió patrocinar el proyecto. Sus directivos vieron que Rust podía ayudarles a construir un mejor motor de navegador, un software complejo y propenso a fallos de memoria peligrosos. La empresa empezó a pagarle a un equipo para trabajar en él a tiempo completo.
El día que Rust dejó atrás el recolector de basura
Este es quizá el detalle más sorprendente: Rust tuvo recolector de basura. En 2013, el equipo lo retiró del lenguaje.
Fue una decisión enorme. Sin él, Rust dependía por completo de sus reglas de propiedad y préstamo para garantizar la seguridad de la memoria. A cambio, ganaba algo que casi ningún lenguaje seguro ofrecía: rendimiento predecible, sin un proceso ajeno trabajando en segundo plano.
Ese mismo año, Hoare se apartó del proyecto. Lo que había empezado como una idea personal ya era de una comunidad.
De la versión 1.0 al kernel de Linux
La versión 1.0 llegó el 15 de mayo de 2015. Era una promesa de estabilidad: el código escrito entonces seguiría compilando. Luego vinieron las pruebas de fuego. En 2017, una parte del motor de Firefox ya estaba en Rust. En 2020, Dropbox y Discord contaban sus reescrituras. En 2021, AWS, Google, Huawei, Microsoft y Mozilla crearon la Rust Foundation, y el lenguaje dejó de depender de una sola empresa.
Hoy Rust está en Android, Windows, Linux y la infraestructura de la nube.
Lo que nos deja esta historia
Vale la pena mirar la historia completa. Rust no surgió de un plan estratégico ni de un laboratorio, sino de alguien que se negó a aceptar que el software tuviera que fallar así.
Hay también una lección más incómoda. Los fallos de memoria no eran un secreto en 2006. Todo el sector los conocía y los trataba como el costo inevitable de hacer software rápido. Rust demostró que ese costo no era inevitable: se podía tener control y seguridad a la vez.
Cada vez que un error así se evita antes de compilar, alguien, en algún lugar, no tiene que subir veintiún pisos a pie.
Fuentes
- How Rust went from a side project to the world's most-loved programming languageMIT Technology Review, 2023
- Rust FoundationRust Foundation
- Mozilla Welcomes the Rust FoundationMozilla, 2021
- Rust in Android: move fast and fix thingsGoogle, 2025